Calidad, precio y muy buen trato
Comercio Emblemático Nº 01 · en campaña
El Río de la Plata no es un restaurante. Es parte de Zaragoza.
Más de cincuenta años dando de comer a la ciudad, guardando bodas, primeras citas y sobremesas que no caben en una factura. Hoy lo necesita. Y el barrio responde.
Por qué esto importa
No estamos salvando un local. Estamos protegiendo una parte de la memoria de Zaragoza.
Cuando cierra un comercio con alma, no se apaga un negocio: se borra un trozo de ciudad. Las conversaciones, los olores, la gente que se conoció allí. El Río de la Plata es de esos sitios. Por eso abrimos este archivo: para que su historia —y la de tantos otros— no desaparezca en silencio.
El comedor de toda la vida
Un sitio donde todavía te llaman por tu nombre
Río de la Plata abrió sus puertas en 1969 en el Distrito Centro de Zaragoza. En el año 2000 se trasladó al barrio de Delicias, donde sigue siendo el comedor de varias generaciones, sin cambiar lo esencial: el guiso lento y el trato de tú a tú.
Movilización ciudadana
El barrio ya está respondiendo
Cada apoyo es una firma por la memoria del barrio. No hace falta dar dinero: basta tu nombre y tu voz.
Historias del Río
Yo también tengo una historia aquí
El muro de recuerdos del barrio. Cada testimonio se revisa antes de publicarse.
Trabaje junto a David, Jesús, Cristina, Miguel estando aún en el pasaje. Fue uno de los mejores recuerdos de mi vida laboral y personal. Siempre llevo un pedacito del rio y de su gente conmigo.
Un sitio de nuestro barrio donde quedar con los amigos y disfrutar de un momento relajante y único.
El Río en imágenes
Un paseo por la casa
Cronología
Medio siglo, fecha a fecha
Apertura en el Distrito Centro
Río de la Plata abre como casa de comidas en el Distrito Centro de Zaragoza, para los trabajadores y vecinos de la zona.
La gran reforma
Se amplía el comedor y se renueva la sala. El Río gana espacio sin perder su carácter de siempre.
El relevo generacional
La segunda generación toma las riendas manteniendo las recetas y el trato de tú a tú.
¿Tienes una historia en el Río de la Plata?
Súmate a la campaña o comparte tu recuerdo. Cada gesto ayuda a proteger la memoria del barrio.