Calidad, precio y muy buen trato
Historias del Río
El muro de recuerdos
Aquí cabe la memoria de todo un barrio. Cada historia se revisa antes de publicarse.
Trabaje junto a David, Jesús, Cristina, Miguel estando aún en el pasaje. Fue uno de los mejores recuerdos de mi vida laboral y personal. Siempre llevo un pedacito del rio y de su gente conmigo.
Un sitio de nuestro barrio donde quedar con los amigos y disfrutar de un momento relajante y único.
Un alto en el camino, una parada agradable en el barrio
Es mi preferido cuando viajo a Zaragoza. Me alojo en casa de mi hijo, en la plaza de Roma. He estado en todos los bares y restaurantes de la zona y el Rio de la Plata es mi preferido, por su servicio superatento como por los menus que ofrece, sin olvidar sus bocadillos maravillosos con pan cristal, y su agradable terraza
Nuestro hijo vive en el barrio de Delicias, desde hace un tiempo. Nosotros, sus padres, que vivimos en el pueblo, vamos a verlo cuando podemos. Muchas veces nos hemos encontrado con él y su pareja en el Rio de la Plata, lugar que nos parece muy acogedor. Nos daría mucha pena no poder volver a hacerlo. Es un lugar que me parece emblemático, y muy necesario en el barrio.
Un sitio de encuentro con familia, amigos. Un trato familiar lleno de pasión por su trabajo. Comida como en casa realizada con cariño. Mercadona que os cuesta compartir ese pequeño espacio que es parte de nuestra vida,de nuestro barrio. Por favor pensar y recapacitar. Gracias 😍
Los recuerdos mas bonitos desde hace 30 años de mi barrio. Para mi , creo que para mucha gente, sería de gran tristeza que cerrarán este sitio.Es nuestro punto de reuniones, cafés, cenas, comidas , amigos! Familia. Una parte de nuestra vida.
Como en casa, ya lo dice su slogan. Para cualquier día, ocasión o sin motivo, solo para comer bien. Acompañados de una atención agradable y profesional. No queremos perder nuestro lugar de referencia en Zaragoza.
Es un símbolo de Zaragoza desde cualquier rincón de aragon a pasado mucha gente y me atrevería a decir que desde otras muchas ciudades de España.
Buen servicio y com8da excepcional cada vez que viajo a Zaragoza.
Durante más de 8 años fue un sitio donde comer, conversar y ser parte de una familia. El Río de la Plata no es un restaurante, es la casa de mucha gente. En el punto de Tu relación, tengo que poner cliente habitual, pero me encantaría decir que son parte de mi familia porque así lo siento.
Célebre un momento tan inolvidable como mi primera comunión en el Río de la Plata. Lo recuerdo por el cariño de todos los trabajadores y los detalles con todos los invitados. Gracias!!!!
mi hija trabajó muchos años allí, y la verdad estaba muy contenta y y las veces, se puede ir a desayunar la verdad que encantada
El mejor sitio de reunión de la familia, donde tenemos grandes recuerdos
Llevo años acudiendo o quedando con mis amistades en el Río de la Plata. Excelente acogida siempre por un personal amable y profesional. Merece seguir como referente. Todo mi apoyo
TRABAJADORES HONRADOS QUE LLEVAN TODA UNA VIDA TRABAJANDO PARA QUE DE REPENTE LOS HECHEN A LA CALLE
SIGNIFICAN 15 FAMILIAS Y UN HOSTELERO PROFESIONAL QUE TIENEN QUE EMPEZAR DESDE 0 DESPUES DE UNA VIDA TRABAJADA
me atendieron muy bien la comida muy rica, muy buen servicio. y sería una pena que quitaran ese buen sitio.
Nos vamos despeñando como sociedad a toda velocidad hacia lo impersonal, hacia las franquicias, a ver una vida ficticia detrás de una pantalla y a la individualidad. Lugares como El Río de la Plata deberían estar protegidos por ley: patrimonio zaragozano. Que el mercado no lo justifique absolutamente todo. Que un lugar donde sentarse, detenerse del ritmo escalofriante que llevamos sin sentido ninguno, mirarse y conversar no sea algo baladí pues son mucho más necesarios de lo que pudiéramos creer. Este emblemática cafetería destila cercanía por todos sus poros, es un refugio, es una pausa, un café, es un mirarnos, hablarnos, respirar… Que el mercado no justifique perder todo esto porque como sociedad perderemos nuestra esencia sin darnos cuenta. Eterno Río de la Plata!
Las mejores tortillas de patata de finales de 90 y principio de siglo (es cuando yo iba por allí) en el Río de la Plata junto a Gran Vía. Una magnífica familia, grandes currantes y amigos desde la infancia
El Río de la Plata para mí significa muchas cosas muchos sentimientos estuve muchos años trabajando ahí y contra de mi voluntad por mi salud fue mi salida pero siempre he tenido contacto y soy feliz viendo como si de ahí avanza va mucha gente sigue dando amor en sus comidas en sus platos desayunos la verdad es muy importante ese lugar el centro tendrán sitio en mi corazón a pesar del tiempo .
Un sitio con clase en donde tomar un desayuno, comer con la familia y cenar con los amigos. Sin él, la Plaza Roma se queda muerta y sin vida
Es un epicentro de alegrías y buenos momentos. Menos discursos sobre comercio de proximidad y más defender a quienes llevan décadas levantando la persiana.
Es un sitio donde se puede reunir la familia y amigos
De joven, con mis amigos del colegio, tomaba algo en su terraza, principios de los 00s. Ahora, por azares de la vida, he vuelto al Río de La Plata con mis compañeros de trabajo. Quiero volver dentro de 20 años a seguir celebrando la vida con ellos.
El "Río de la plata" para mí es hablar de mi familia. Es recordar a mí tío y a mí padre que ya no están, es recordar muchísimos ratos agradables. No se puede un cerrar un sitio que sientes como tu casa. Mucho ánimo, al final las cosas buenas perduran.
Para el propio Mercadona es bueno. Es un poco sinsentido quitar un lugar que da servicio a tus clientes y empleados. El que ha decidido eso debería reflexionar.
Recuerdo siempre que mi hijo era un recién nacido y le daba el biberón en esa terraza con mis padres. Hoy tiene 20 años. Un recuerdo inolvidable
De adolescente ya celebré cumples con mis amigos y mas tarde cenas formales con las novias y esposas , ójala se queden ahí
Una buena comida en un lugar excepcional atendido por profesionales, con buenos amigos antes de ir a los toros
Un sitio donde compartir momentos y fabricar recuerdos con la familia y amigos, un establecimiento de los de antes en el mejor sentido, que dinamiza el barrio y donde se come fenomenal, con un trato súper profesional.
Un restaurante lleno de alegría, risas,y buena comida que disfrutas con la familia un lindo recuerdo que queda para volver
Un lugar de encuentro que da esencia al barrio .. Insustituible … Sin el Río de la Plata , no será lo mismo
Un lugar especial donde durante 9 años he vivido momentos de estar muy agusto y muchas risas …. Reuniones con compañeros tan especiales que han hecho que no sean solo compañeros si no amigos.El serrvicio es muy cercano y siempre con una sonrisa y atendiendo con la máxima profesional …. Por las mañanas ese café con leche que te da la vida y bien grande como a mí me gusta ……..donde comer y compartir unas risas con personas que van todos los días como Paco,José Luis, Ana ,y muchos más del barrio….. un lugar donde simplemente con decir Paco ya me dices lo que como hoy y nunca falla !!!!! Simplemente para mí el Río de la Plata es un lugar que debería estar en todos Los Barrios y nunca desaparecer
Significa coger aire y olvidarte del estrés. Un lugar donde te sientes cuidada y bien atendida. Es un acierto siempre. Es lo mas parecido a sentirse en casa cuando toca comer fuera. Un lugar con buena música y con un equipo siempre pendiente de que no te falte nada, con una calidez que no se improvisa. El río de la plata es un lugar con mucha vida, lleno de historias vividas y momentos por vivir.
Pasé un día por la zona, me tomé un café y la verdad había un ambiente muy agradable un fuiste un día tomate
Es bar donde frecuento siempre
Es un lugar emblematico desde hace muchos años, no es solo un bar es un lugar para socializar y estar con las amistades y hacer nuevas amistades y hacer nuevas amistades, aparte de ser un lugar conocido y entrañable para muchas personas de las mas variadas edades y estatus sociales.
Que sería Zaragoza sin Ebro ?? Comía todos los días hace unos años y es un sitio fenomenal, relación calidad-precio de lo mejor de la zona !
Buena cocina, comidas, tapas, cenas. Personal muy agradable. Ojala sigamos disfrutando en Río de la Plata.
Un lugar donde comparto momentos inolvidables cada domingo y que Río de la Plata cuida de q siga siendo así, semana tras semana
Creo que si una cosa hacemos bien en Zaragoza desde siempre, es defender lo nuestro y el Río la plata ya es parte de la identidad zaragozana, y más en concreto a los vecinos del Parque Roma, la casa de mis yayos del Parque Roma la vendimos y ahora lo único que me queda, y encantada, es sentarme en este bar, como hacía casi todos los días a desayunar con mi hermano y mi abuela, la tostada el colacao, y como no, sus pedazo de croquetas. Zaragoza no es como el resto de ciudades, Zaragoza es especial y es por esto, porque preferimos nuestro bar local de siempre, a una multinacional. Preferimos lo nuestro, e ir de propio.
Es un bar con muy buen ambiente le da alegría a la laza Roma como al barrio y creo que mercado no necesita más espacio mucha gente pasa y toma su café antes de hacer la compra creo que tiene que seguir ahí y por los trabajadores también
Referencia de la plaza, del entorno, servicio continuo, apoyo a los clientes hasta en los peores momentos de pandemia, lugar de encuentro. Todo lo que una cafetería puede dar 24/7
No se puede perder el Río de Plata, es un bar histórico lo recuerdo con mucho cariño siempre que voy para la plaza Roma, vamos a ese bar porque no es solo un bar es como una casa te tratan como si fueras de su familia, te sientes muy cómoda y a gusto hoy en día, en pocos sitios te sientes así y es de los pocos sitios que te recuerdan a lo que antes estabas acostumbrado con tus tapas tus risas tus conversaciones, haces una piña es un gustazo estar allí! Bastante grande ya es ese Mercadona que entre una vez es enorme, más negocios pequeños y humildes y no tantas empresas grandes abusivas porque eso son! Ya está bien!
Increíble comida, increíble trato y sobre todo, grandes recuerdos
un buen servicio pata el barrio
El Río de la Plata es recuerdos con la familia, con amigos que vienen de visita o que son de la ciudad, desayunos, comidas, cafés, vermuts, risas y buenos momentos. No necesitamos un Mercadona más grande cuando hay otro a menos de 5 minutos andando, necesitamos que se dé más importancia al pequeño comercio y a la memoria del barrio.
Mi madre tiene 91 años. Su capacidad de movilidad es bastante reducida. Vive frente al Río de la Plata, y para ella es un lugar de encuentro con las amigas ( todas de la misma edad y condiciones), un sitio en el que descansar tras la compra y que le sirve para socializar, reunirse con las vecinas y tomarse un cafecito o en verano una clarita con una tapa.
El mejor lugar del barrio ya sea para desayunar, comer, tomar unas tapas o raciones o beber una simple cerveza.
El sitio adecuado para nuestras quedadas y con muy bien servicio
EL LUGAR DE ENCUENTRO CON AMISTADES Y FAMILIARES PARA DESAYUNAR Y COMER
El lugar donde tuve las primeras citas con mi novía
Un lugar de encuentro diariamente para vernos los amigos y vecinos, tomar nuestro café y lo más importante que lo tenemos a pie de calle.
No es sólo un local o una cafetería. Es un punto de encuentro donde amigos y familia nos hemos reunido tanto en buenos como en malos momentos de nuestra vida. Siempre estabais ahí, con una sonrisa, con vuestro cariño ,amabilidad y profesionalidad. Estamos tristes por vosotros.No queremos que esto acabe.Queremos seguir viéndoos, siempre. Un abrazo enorme y mi gracias por vuestro cariño.
Un lugar agradable de reunión, con personal muy profesional y mucha calidad en los productos q consumimos.
Comía aquí cada mediodía cuando llegué a Zaragoza sin conocer a nadie. Me guardaban el sitio. Era mi segunda casa.
Mi abuelo, mi padre y ahora yo. Traigo a mis hijas para que sepan lo que es comer despacio y escuchar a los mayores.
Con mi primera nómina invité a mis padres aquí. Mi madre todavía lo recuerda. Fue como hacerme mayor de golpe.
A veces la gente piensa que un restaurante es solo un negocio. Un local. Unas mesas. Unos camareros. Una cocina. Pero algunos lugares terminan convirtiéndose en algo mucho más difícil de explicar. Para mí, El Río de la Plata nunca ha sido solo un sitio donde comer, al menos ya desde hace mucho tiempo.. Ha sido un refugio, un lugar al que llegar cuando el día pesa demasiado, un rincón donde desconectar del trabajo, de las preocupaciones y del ruido que todos llevamos dentro. Allí no solo he tomado cafés o comido cosas muy ricas, hechas con amor, sino que he compartido conversaciones, conocido personas maravillosas. He reído y celebrado pequeñas alegrías. He encontrado compañía en días difíciles. Con el tiempo, las caras dejaron de ser desconocidos para convertirse en parte de mi rutina y de mi vida. Los camareros que te saludan por tu nombre y te sacan con una sonrisa tu plato favorito y saben como te gusta el café. Los clientes habituales con los que acabas compartiendo charlas. Las personas que, sin darte cuenta, terminan formando parte de tu día a día y al fin y al cabo, de tu vida. Hay lugares que son negocios. Y hay lugares que crean comunidad. El Río pertenece a los segundos. Por eso duele pensar que pueda desaparecer. No solo por sus 57 años de historia. No solo por las familias que viven de él. Duele porque cuando desaparece un lugar así, no se pierde únicamente un restaurante. Se pierden recuerdos. Se pierden encuentros. Se pierden costumbres. Se pierde ese rincón al que sabes que puedes volver y encontrar algo familiar en un mundo que cambia demasiado deprisa. Para muchos será simplemente un local. Para mí es el sitio donde he encontrado sonrisas cuando las necesitaba, conversaciones que me han acompañado y personas que han acabado ocupando un lugar importante en mi corazón. Por eso lo defiendo. No por nostalgia. No por interés. Sino porque creo que hay cosas cuyo valor no puede medirse en metros cuadrados ni en cifras económicas. Y una de ellas es el hogar emocional que algunos lugares llegan a convertirse para las personas. Para mí, El Río de la Plata es exactamente eso. Mi refugio. Mi punto de encuentro. Mi pequeño hogar fuera de casa. #SalvemosElRioDeLaPlata ❤️
Imprescindible donde está, la plaza no seria la misma , da categoría .
Lugar de encuentro con familiares amigos vida para la plaza
Aquí pedí matrimonio en el 88. Reservé la mesa del rincón y se lo dije entre el segundo plato y el postre. Llevamos años volviendo cada aniversario.
Los domingos con la cuadrilla: el guiso, el café largo y la partida de después. Medio barrio ha pasado por esa mesa del fondo.
El olor del guiso al entrar lo reconocería con los ojos cerrados. Es el olor de un domingo cualquiera de mi infancia.
Tu turno
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